fragilidad, ejercicio físico, personas mayores, prevención.
Estudio de intervención no aleatorizado en 120 personas mayores (≥ 65 años) no institucionalizadas, con riesgo de fragilidad. El grupo intervención (n = 60) participó en un programa de ejercicio físico durante 12 semanas, mientras que el grupo control (n = 60) continuó con sus actividades habituales. Se evaluaron las variables de resultado: fragilidad (mediante la escala de fragilidad de Fried), fuerza muscular, equilibrio, marcha y calidad de vida.
El programa de ejercicio físico fue efectivo en la prevención de la fragilidad en personas mayores no institucionalizadas. Estos resultados sugieren que el ejercicio físico puede ser una herramienta valiosa en la promoción de la salud y la prevención de la discapacidad en la vejez.